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Distribución en el mercado eléctrico

Las instalaciones de los consumidores están conectadas a la red de una empresa distribuidora que es responsable de los aspectos técnicos del suministro, entre ellos la calidad del suministro (calidad del producto y continuidad, cortes e interrupciones) y que está predeterminada por la propia conexión física.

Distribución en el mercado eléctrico

 

Desde el 1 de julio de 2009 las empresas distribuidoras no pueden vender energía eléctrica, por lo tanto desde esa fecha los consumidores deben contratar el suministro de energía eléctrica a través de una empresa comercializadora.
 

La aprobación de la Ley 54/1997, de 27 de noviembre, del Sector Eléctrico, supuso el inicio del proceso de liberalización progresiva del sector mediante la apertura de las redes a terceros, el establecimiento de un mercado organizado de negociación de la energía y la reducción de la intervención pública en la gestión del sistema.
 

En el año 2013 la regulación del sector eléctrico en España se reformó mediante la publicación de la Ley 24/2013, de 26 de diciembre, que adaptaba la Ley anterior (Ley 54/1997, de 27 de noviembre) a las circunstancias tanto de la economía como del sector eléctrico y energético en España. Esta nueva Ley mantiene la estructura administrativa y de competencias establecida en la regulación anterior; y pretende acometer las reformas necesarias para garantizar la sostenibilidad económica y financiera del sistema a largo plazo.
 

Con dicha Legislación se establece la regulación del sector eléctrico con la finalidad de garantizar el suministro de energía eléctrica, y de adecuarlo a las necesidades de los consumidores en términos de seguridad, calidad, eficiencia, objetividad, transparencia y al mínimo coste.
 

Al ser un sector especialmente estratégico precisa de una regulación que coordine económica y técnicamente su funcionamiento, de tal manera que las políticas liberalizadoras no mermen otros objetivos necesarios: mejora de la eficiencia energética, reducción del consumo y protección del medio ambiente. 

 

Los agentes del mercado eléctrico 

El sistema eléctrico está compuesto por las actividades destinadas al suministro de energía eléctrica: generación, transporte, distribución, servicios de recarga energética, comercialización e intercambios intracomunitarios e internacionales, así como la gestión económica y técnica del sistema eléctrico si bien nos centramos en las más próximas a la distribución.

 

La generación

La generación tiene como función producir la electricidad

La actividad de producción de energía eléctrica está regulada en el Título IV de la Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico.

Se elimina la distinción entre régimen ordinario y régimen especial que existía en la normativa anterior y se establece un nuevo régimen económico para las instalaciones de producción a partir de fuentes de energía renovable, cogeneración y residuos que se basa en la retribución por venta de la energía generada valorada al precio del mercado.
 

El transporte

El transporte se encarga de llevar la energía por la red de alta tensión

La actividad de transporte de energía eléctrica está regulada en el Título VI de la Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico
 

Se distinguen dos tipos:

  • Transporte primario: constituido por líneas, parques, transformadores y otros elementos con tensiones nominales iguales o superiores a 380 kV o interconexión internacional, insular y extrapeninsular.
  • Transporte secundario: constituido por líneas, parques, transformadores y otros elementos con tensiones nominales iguales o superiores a 220 kV o instalaciones de tensiones inferiores que cumplan funciones de transporte.

 

Es una actividad regulada y se llevará a cabo por un único gestor de red que actuará como transportista único para todo el territorio.

La distribución

La distribución se encarga de la transmisión de la electricidad hasta los puntos de consumo

La actividad de distribución de energía eléctrica está regulada en el Título VII de la Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico.

Para ello será necesario construir, mantener y operar las redes, así como leer los equipos de medida y facilitar el servicio de averías 24 horas.

Dentro de esta actividad se vela porque se cumplan los siguientes principios:

  • Garantizar el suministro eléctrico.
  • Garantizar la calidad del suministro.
  • Garantizar que se realice al menor coste posible.

Además serán las encargadas de facturar la tarifa de peaje a los clientes y productores conectados a su red, en concepto del uso que hacen de dichas instalaciones. Esta facturación estará regulada.

La Ley del Sector Eléctrico establece que la retribución de la actividad de distribución se establecerá reglamentariamente con criterios objetivos, transparentes y no discriminatorios que incentiven la mejora de la eficacia de la gestión, la eficiencia económica y técnica de dichas actividades y la calidad del suministro eléctrico. Para su cálculo se considerarán los costes necesarios para realizar la actividad por una empresa eficiente y bien gestionada, mediante la aplicación de criterios homogéneos en todo el territorio español, sin perjuicio de las especificidades previstas para los territorios no peninsulares. Estos regímenes económicos permitirán la obtención de una retribución adecuada a la de una actividad de bajo riesgo.

Los parámetros de retribución de la actividad de distribución se fijarán teniendo en cuenta la situación cíclica de la economía, de la demanda eléctrica y la rentabilidad adecuada para estas actividades por periodos regulatorios que tendrán una vigencia de seis años.

En aplicación de los principios retributivos establecidos en la Ley 24/2013 del sector eléctrico, se establece en el RD1048/2013 una formulación para retribuir los activos de distribución con una metodología clara, estable y predecible:

  1. El devengo y el cobro de la retribución generado por instalaciones distribución puestas en servicio el año n se iniciará desde el 1 de enero del año n+2.
  2. La retribución en concepto de inversión se hará para aquellos activos en servicio no amortizados tomando como base para su retribución financiera el valor neto de los mismos.
  3. Al efecto de permitir una retribución adecuada a la de una actividad de bajo riesgo, la tasa de retribución financiera del activo con derecho a retribución a cargo del sistema eléctrico estará referenciado al rendimiento de las Obligaciones del Estado a diez años en el mercado secundario incrementado con un diferencial adecuado.
  4. La metodología de retribución de la actividad de distribución deberá contemplar incentivos económicos, que podrán tener signo positivo o negativo, para la mejora de la calidad de suministro, la reducción de pérdidas y la disminución del fraude.
  5. El Gobierno establecerá los criterios generales de redes y los criterios de funcionamiento de las instalaciones de producción de energía eléctrica sujetas a retribución regulada. Las metodologías retributivas que se establezcan con cargo a los ingresos del sistema eléctrico tendrán únicamente en consideración los costes derivados de aplicación de dichos criterios.
  6. Se fijan parámetros de retribución de la actividad de distribución, como en el resto de actividades reguladas, por períodos regulatorios que tienen una vigencia de seis años.
    Además, el nuevo modelo introduce un límite máximo a la inversión reconocida anualmente con dos años de anterioridad a la percepción de la retribución.
     

Por otra parte, y puesto que la actividad de distribución tiene carácter de monopolio natural mediante este real decreto se introducen parámetros y se establecen formulaciones que permitan lograr aumentos de eficiencia tanto en la construcción de las infraestructuras como en la operación y mantenimiento de las redes.
 

Respecto a los incentivos, se ha realizado una reformulación de los mismos con el fin de lograr una mayor sencillez en su aplicación, establecer a cada una de las empresas un incentivo a mejorar los objetivos marcados por ellas mismas los años anteriores en lo relativo a calidad de servicio como a la mejora de las pérdidas en su red.
 

Como consecuencia del aumento en el fraude de energía eléctrica se ha introducido un nuevo incentivo a las empresas distribuidoras para lograr una disminución de fraude de energía puesto que son estas empresas las titulares de las redes y las encargadas de lectura.
 

 

La comercialización

La comercialización se dedica a comprar energía y venderla al usuario final

La actividad de comercialización de energía eléctrica está regulada en el Título VIII de la Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico relativo al suministro de energía eléctrica y que se estructura en dos capítulos. El capítulo I referido al suministro de los usuarios y a la gestión de la demanda eléctrica, el capítulo II de este título VIII regula la calidad del suministro entendido como conjunto de características, técnicas y de atención y relación con los consumidores o productores, exigibles a las empresas que realicen actividades destinadas al suministro eléctrico. Asimismo, prevé el régimen jurídico de la suspensión del suministro eléctrico.
 

Podemos distinguir dos tipos de figuras dentro de esta actividad:

  1. Comercializador mercado libre: con el que el cliente podrá negociar un precio libre que incluirá el suministro y el uso de las redes o peajes.
  2. Comercializador de referencia: Sólo algunos tipos de clientes cliente podrán contratar con ellos, que serán los encargados de facturarles a un precio máximo determinado legalmente (precios voluntarios para el pequeño consumidor PVPC). Además estos comercializadores cobrarán la tarifa de último recurso a aquellos consumidores que, de acuerdo con la normativa vigente, cumplan los requisitos que les resulten de aplicación. La tarifa de último recurso será un descuento sobre el PVPC a aplicar a los consumidores vulnerables y un recargo sobre el PVPC para los consumidores que transitoriamente no dispongan de un contrato de suministro en vigor con un comercializador en mercado libre.